Fotovoltaica

Esta tecnología se basa en la captación de la radiación solar y su transformación en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico de los materiales semiconductores.

Principio de funcionamiento:

La luz solar está compuesta por fotones o partículas energéticas. Cuando estos fotones “golpean” contra una superficie de material adecuado provocan una liberación de electrones (corriente eléctrica). El material más utilizado en la fabricación actual de módulos fotovoltáicos es el silicio.

El rendimiento máximo de un panel solar fotovoltáico está alrededor del 18% según la tecnología aplicada.

Aplicaciones:

  • Edificios aislados
  • Edificios con conexión a la red eléctrica
  • Suministro directo a maquinaria aislada

Mediante una instalación adecuada, se puede producir electricidad durante las horas solares, almacenarla con acumuladores y consumirla según necesidades. También es habitual conectar a la red pública de suministro y vender el excedente no utilizado a precios muy atractivos.

Ahorro energético:

La instalación de paneles solares suele estar motivada por razones económicas (venta de electricidad) o de imposibilidad de obtener electricidad de otra manera (red pública).

Coste económico:

Suele ser bastante alto, en relación al rendimiento obtenido, pero mediante la venta de electricidad a la compañía suministradora, se amortiza en un periodo de seis o siete años.

Instalación:

Se suelen colocar en los tejados de viviendas, orientados de manera que se optimice la radiación solar a lo largo de todo el año. Existen sistemas que permiten su integración arquitectónica mediante soluciones muy imaginativas.