Geotermia

Geotermia es “calor de la Tierra” (literalmente desde la raiz griega). Se trata, pués, de obtener y aprovechar esa energía mediante los equipos apropiados. La principal ventaja, a parte de su alta eficiencia, es que permite obtener tanto frío como calor, en función de la época del año y sin variaciones de rendimiento causadas por la variabilidad del tiempo atmosférico.

Principio de funcionamiento:

La tierra mantiene una temperatura muy constante en contraste con la atmósfera; y se ha comprobado que cuanto mayor es la profundidad, menor fluctuación de temperatura hay. Con la ayuda de una Bomba de Calor se intercambia esta energía con el espacio a climatizar con una eficiencia muy superior a cualquier otro sistema. Básicamente, se trata de absorber y ceder el calor que ofrece el suelo. El intercambiador de este calor suele ser una tubería plástica (generalmente polietileno) de alta resistencia y gran duración que se entierra debajo de la superficie del suelo a una cierta profundidad, por tanto en contacto directo con la tierra. Un líquido circula a través de la tubería, normalmente en circuito cerrado, transportando la energía hacia el recinto a calentar en invierno y hacia el suelo en verano para obtener refrescamiento del recinto. Aproximadamente, a partir de los 25m de profundidad, se estabiliza la temperatura del subsuelo alrededor de los 17 ºC. La bomba de calor, trabaja a partir de esta temperatura para alcanzar una temperatura de confort alrededor de 25 ºC. El pequeño salto térmico, es energéticamente, mucho menos costoso de obtener que en los sistemas tradicionales en los que el intercambio se realiza con el aire exterior con sus correspondientes fluctuaciones.

Aplicaciones:

  • Edificios residenciales de nueva construcción
  • Edificios públicos

Los mejores rendimientos se obtienen en sistemas de climatización por suelo radiante porque el salto térmico entre los dos circuitos (exterior e interior) es muy pequeño.

Ahorro energético:

Coste económico:

La instalación inicial se encarece considerablemente por el hecho de tener que perforar pozos para la instalación de las sondas intercambiadoras. Sin embargo, el resto de la instalación tiene un coste similar a otros sistemas. La ventaja principal es que el coste de explotación puede llegar a ser hasta un 400% menor que otros sistemas con lo cual la amortización del sobrecoste está alrededor de los siete u ocho años.

Instalación:

Existen tres sistemas de instalación:

  • Captadores horizontales: tienen una buena relación coste – prestaciones. Su instalación es sencilla, entre 1 y 5 m de profundidad, y se utiliza en edificios con disponibilidad de terreno suficiente.
  • Intercambiador vertical: recomendable cuando se tiene poca disponibilidad de espacio, pues minimiza el área afectada. La profundidad de los pozos varía según condiciones y necesidades particulares, pudiendo oscilar entre 20 y 150m.
  • Bucle abierto: o lazo abierto es la que tiene una relación coste eficiencia más alta, se utilizan en aquellas zonas donde existen aguas subterráneas y es la instalación más sencilla existente.

Los tres métodos llevan incluida una bomba de calor geotérmica, que es la máquina que se utiliza para intercambiar el calor del subsuelo y el recinto a climatizar. Suelen ser equipos del tamaño de una lavadora casera para potencias alrededor de los 10kW de potencia entregada.