Suelo Radiante

El sistema más eficiente y económico para climatizar un edificio, es, sin duda, el suelo radiante. Es la forma de calefacción y refrescamiento más silenciosa, limpia y de mayor confort. Además es tan saludable que la propia Organización Mundial de la Salud lo aconseja. El consumo energético que genera es inferior a cualquier otro y además es el sistema que mejor se adapta al uso de la energía solar térmica y la energía geotérmica. La climatización por suelo radiante no se ve, sólo se siente.

Principio de funcionamiento:

El suelo radiante consiste en la emisión o absorción de calor por parte del agua que circula por tubos enterrados en el hormigón del suelo. Se consigue así una gran superficie de intercambio energético con la atmósfera del espacio a climatizar.

Aplicaciones:

En general para cualquier construcción en la que se lleve a cabo una reforma integral o de nueva construcción.

  • Edificios residenciales
  • Edificios públicos

Dado que se eliminan las corrientes de aire que remueven el polvo, ácaros y causan problemas a las personas alérgicas, asmáticas, etc.Es muy positivo para las personas con problemas de salud y especialmente recomendables en hospitales, residencias, colegios… También está especialmente indicado en locales de media y gran altura porque proporciona climatización en el volumen ocupado por las personas con el consecuente ahorro que implica en lugar de climatizar todo el volumen libre.

Ahorro energético:

Tal como se acaba de indicar se climatiza solamente el volumen ocupado por las personas, ya que el suelo es el que emite o absorve el calor y este se distribuye por convección natural. Las diferencias entre zonas es mínima porque es un método muy uniforme en la entrega de energía. Asimismo al trabajar con baja temperatura del agua en los tubos, se produce un menor salto térmico y por tanto menores pérdidas. Es por tanto un sistema muy eficiente.

Coste económico:

Inicialmente el coste es un poco superior a un sistema tradicional de radiadores o fan-coil (ventilo-convectores). Sin embargo la gran durabilidad, superior a los treinta años, permite su amortización adecuada. El fabricante que instalamos habitualmente, MULTIBETON, garantiza sus productos por treinta años en la actualidad, teniendo en estudio hacerlo por cuarenta en España dadas las menores exigencias de nuestro clima. También hay que tener los aspectos estéticos en cuenta ya que al estar instalado bajo el suelo, es invisible, lo cual permite una arquitectura y decoración menos limitadas.

Instalación:

Se debe instalar antes de acabar el suelo definitivo, sobre el solado. Se definen zonas de trabajo a las cuales se les habilitan unas juntas de dilatación (invisibles una vez acabado) que permiten que el suelo pueda dilatarse y contraerse. Todas las zonas se unen encolectores ubicados en huecos de la construcción que también quedan totalmente disimulados. El control centralizado de la calefacción se encarga de realizar el envío de agua a la temperatura adecuada para conseguir alcanzar la temperatura ambiental deseada.

Es importante entender que los suelos radiantes no son sistemas rápidos de respuesta sino que necesitan tiempo para conseguir llegar a la consigna deseada. Ello lo compensan con la característica de que no necesario aportar energía continuamente excepto en los dos o tres días posteriores a su puesta en marcha. Precisamente esta característica los hace tan apropiados para trabajar con sistemas de placas solares térmicas que dejan de aportar energía durante las horas de oscuridad.